He leído no sin sorpresa sus columnas periodísticas en las cuales alude a “algunas personas (que) han pretendido confundir a la opinión pública respecto a la importancia que tiene para nuestra Administración la defensa y promoción de las artes y la cultura”. Continúa usted haciendo referencia a una “campaña de desinformación sobre la supuesta situación presupuestaria de la Escuela de Artes Plásticas” y que estas personas “con menosprecio de la verdad han esbozado una argumentación demagógica basada en números inventados por ellos”
Usted me conoce y sabe que soy una de esas “personas” a las que hace referencia. Yo sí me dirijo a usted con cargo, nombre y apellido para que no quede duda a quien me refiero. Osa usted acusarnos de desinformación y de menosprecio a la verdad. Es usted el que aparenta estar desinformado y eso debe ser motivo de preocupación de parte de los gobernados. ¿O es acaso usted el que falta a la verdad como lo ha hecho en otras ocasiones cuando dice una cosa y hace otra?