Hoy la alegría, la algarabía, el colorido y la variedad rozan nuestra piel al visitar y caminar por las calles del Paseo de Diego en el pueblo de Río Piedras. Este acercamiento nos permite ser sensibles y empáticos con aquellos que día a día buscan e integran a sus vidas las estrategias más innovadoras para atraer al público, lograr las ventas y entablar una conversación con el pueblo. En este ir y venir vemos a los empleados en la madrugada acomodando mercancía, arreglando la percha para que el visitante se sienta a gusto y pueda buscar las mejores opciones de compra mientras comentan las noticias del día o las condiciones en que se encuentra el pueblo de Río Piedras.
Esta experiencia no la ha vivido el señor Jorge Santini. El sólo recorre las calles del Paseo de Diego cuando quiere obtener el voto del que cuelga la percha. El señor alcalde considera que las perchas deslucen un pueblo.