16 de abril de 2010
- Enidia Armada
El Nuevo Día siempre ha sido un órgano oficial del Estado. Pero cuando se acercan procesos huelgarios como el que viene en la UPR esa función de la prensa, que siempre se trata de ocultar tras la supuesta objetividad e imparcialidad, se hace más evidente y se practica de la forma más burda.
Un buen ejemplo de lo antes dicho es la cobertura que hizo la periodista Cynthia López Cabán sobre la asamblea de estudiantes del recinto riopedrense de la Universidad de Puerto Rico, publicado un día después de la asamblea, el miércoles 14 de abril.
Comenzando por el titular: La Universidad de Puerto Rico no cerrará, podemos ver que el periódico como institución ya asumió su postura respecto al paro. Ese titular no lleva comillas, por lo tanto no es una cita directa de ningún funcionario sino que expresa el deseo de los administradores del medio donde se publicó. Además de representar una postura y un deseo, ese titular intenta deslegitimizar la asamblea de estudiantes donde se aprobó el cierre de 48 horas del recinto riopedrense. Quien no lea la noticia completa y sólo vea el titular, podría pensar que en la asamblea no se aprobó ningún paro. Esto evidencia que El Nuevo Día también busca desinformar, pues quien lea la nota completa o haya estado en la asamblea, se dará cuenta que los hechos desmiente y contradicen el titular, la parte más vistosa de una noticia. Por lo tanto podría concluirse que ese titular da información falsa, pues nadie sabe aun lo que pasará el próximo miércoles y jueves.
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