4 de agosto de 2006
- Javier Vélez
Pensé: Voy a Cuba porque allá se estan muriendo de hambre y su gente vive oprimida por un malvado déspota llamado Fidel Castro que encarcela, tortura y mata a cualquiera que piense diferente. Nos han enseñado que este tirano despiadado se lucra del trabajo esclavizante que impone sobre su desnutrido pueblo y que la única salida que los cubanos poseen es lanzarse en balsa (a riesgo de ser fusilados) en dirección hacia Estados Unidos. Yo me dije: 'Voy a Cuba a ayudar al desvalido, a socorrer al enfermo y brindarle apoyo al oprimido.' Comprendía que mi democrático gobierno estadounidense prohibe la entrada de sus ciudadanos a territorio cubano por causas de nuestra propia protección, después de todo Bush no desea que sus ovejas vayan a ser secuestradas por los lobos. Pero mi conciencia me dictaba que no podía quedarme parado en la orilla del camino a observar cómo la injusticia y el dolor se apoderaba cada día más de mis hermanos cubanos. Así que tomé una decisión y arranqué rumbo a Cuba para luchar en contra del régimen castrista y liberar a Cuba de una segura aniquilación.
Leer más
Además- ¡¡Somos Boricuas, no criminales!! | La Brigada Juan Rius Rivera Escribe Desde Cuba