Mientras los medios de comunicación nos hacen creer que estamos ante una epidemia de dengue sin precedente, una compañía farmacéutica y un centro médico militar, a sabiendas y en complicidad con médicos del país, prueban una nueva vacuna contra esa enfermedad que pondrá en peligro la vida de cientos de puertorriqueños que se entregarán como sujetos para la experimentación con fines comerciales.