En emotiva conferencia de prensa, entre familiares y amigos, el profesor Héctor Rosario decide retirarse de la huelga de hambre que mantuvo por 288 horas y continuar la lucha utilizando otros medios.
El anuncio se hace luego de que Héctor recibiera una carta, firmada por organizaciones estudiantiles, sociales e individuos en su carácter personal, en la cual se le peticiona su retirada de la huelga de hambre y que se desplaze a otros espacios de lucha, haciendo constar que se logró el propósito de llevar a la luz pública la temática de la desmilitarización de la sociedad y la Universidad, entre otras conquistas de espacios de participación y tácticos.