12 de julio de 2014
- Jesús Dávila / NCM
La pérdida de 37 por ciento de la base industrial y los nuevos cómputos que fijan la deuda 37.000 millones de dólares más de lo que se creía –de 72.800 millones a cerca de 110.000 millones- han colocado a las elites económicas en una posición de debilidad ante las fuerzas externas que presionan por una solución a la condición colonial de Puerto Rico.
En tales circunstancias, tiene mayor alcance estratégico de lo que podría parecer la decisión tomada por la Internacional Socialista de designar al principal líder independentista puertorriqueño, Rubén Berríos, para dirigir un comité de varios países que presione a Estados Unidos y a la Organización de Naciones Unidas.
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