3 de abril de 2014
- Madres Contra la Guerra
Sentimos en el alma el fallecimiento del soldado puertorriqueño Iván López, autor de la masacre de tres militares y de las heridas sufridas por otros 13 en Fort Hood. Texas, esa base donde murieron 13 militares a manos del psiquiatra militar, Nidal Malik Hasan, en el 2009, hoy convicto. Nos solidarizamos con la familia de Iván y nos ponemos a su servicio.
A nosotras no nos cabe la menor duda de que esa matanza es producto del desgaste de la experiencia guerrerista de soldados que ya han estado hasta en cuatro o cinco incursiones en guerra. Las guerras corroen el alma. Recordemos que la Guerra contra Irak duró 11años y en suelo afgano ha durado 12 años. De acuerdo con datos suministrados por el Departamento de Defensa, Iván padecía de ansiedad, de depresión y del síndrome de Estrés post Traumático. Queremos destacar que los pacientes de salud mental no pueden ser estigmatizados como violentos. Y que la gran mayoría de los militares son personas trabajadoras y buenas.
Pero que lo que enseñan las guerras es a que es esa arma la que les protege, que la violencia es necesaria y bienvenida para sobrevivir. A muchos militares se les dificulta el reintegrarse a la vida familiar, comunitaria. El Departamento de Defensa reconoce que de un 25 a un 30% de los militares padecen de alguna condición de salud mental a raíz de las experiencias bélicas. A los militares les exhortamos a que soliciten el estatus de objeción por conciencia. Les podemos orientar. Porque la maternidad es vida y la Guerra es muerte, luchamos por la paz.
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