3 de enero de 2014
- Jesús Dávila / NCM
Un escándalo que provocó la caída del secretario de Justicia días después de decirse que había ordenado la revisión de un caso delicado, el uso de la prensa como informante de la Policía en incidentes violentos y el silencio ante las restricciones impuestas en las prisiones en la Navidad revelan que se han trastocado los papeles de los actores sociales y políticos.
Los incidentes, los tres manejados discretamente, cerraron el año 2013 mientras al comenzar el año nuevo sigue sin saberse si Wall Street impondrá una nueva y devastadora degradación del crédito, si ocurrirá una huelga que paralice el sistema educativo o si Washington permitirá un proceso para la descolonización.
Este cuadro de ambiente revolcado y anticipación de eventos inciertos mantiene el país en vilo al iniciar el 2014, segundo año de administración autonomista y octavo año de la crisis.
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