14 de diciembre de 2013
- Jesús Dávila / NCM
Los aviones de transporte militar en la pista de la Base Aérea Muñiz, estacionados mientras en Venezuela se contaban los sufragios de las elecciones municipales –que los mandos castrenses intentaron despachar como algo rutinario- han dejado consignado que Puerto Rico está disponible para actuar como amenaza regional aunque ya no sea lo que una vez fue.
De hecho, los aviones estacionados ala con ala el domingo ocho de los corrientes constituían apenas un recuerdo difuso de cuando en 1958 las pistas militares puertorriqueñas sirvieron para la concentración de tropas aerotransportadas listas para caer sobre Venezuela como parte del ataque aeronaval que preparaba Estados Unidos poco después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez.
Leer artículo