8 de octubre de 2013
- Jesús Dávila / NCM
La mayoría autonomista en el Senado tiene ante sí la decisión de reabrir el caso de la muerte del comandante de los Macheteros, Filiberto Ojeda, luego de que la senadora independentista María de Lourdes Santiago obtuviese la transcripción del testimonio bajo juramento de un técnico forense que en 2009 proveyó al Gobierno pruebas de asesinato y encubrimiento.
Aunque la Comisión de Derechos Civiles hizo alusión al documento en el informe que hizo público sobre el caso el año pasado, el propio organismo gubernamental minimizó su importancia, en tanto que sectores políticos se distanciaban del asunto hasta que la portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño en el Senado se atrevió a requerir copia íntegra del mismo.
Se trata del testimonio en el que un director del Instituto de Ciencias Forenses relató que dos agentes que participaron en el operativo, en los montes del municipio de Hormigueros en 2005, le contaron que Ojeda tocaba su trompeta al momento en que el francotirador identificado como “Brian” le hirió de un tiro que resultó ser fatal porque luego le dejaron morir desangrado lentamente. Pero contrario a lo que hacía ver el informe de la CDC, no se trató de una mención aislada sin sustanciar, sino que el testigo habló con detalle sobre el asunto en ocho ocasiones durante el interrogatorio e impugnó una serie de aspectos importantes de la versión oficial en cuanto a la manera en que se manejó la escena del sangriento suceso.
Leer artículo