11 de noviembre de 2012
- Madres Contra la Guerra
El costo humano y financiero de la guerra contra el terrorismo es inconmensurable. La debacle del sector financiero de Wall Street y los mercados mundiales debido, principalmente , a los $720 millones diarios que cuesta la guerra y la des-regulación de los controles crediticios han provocado un caos mundial que lamentablemente sigue afectando negativamente las vidas de millones de seres humanos. Las Madres contra la Guerra queremos hacer constar que esos millones destinados a las guerra de Afganistán no se están usando para aliviar el daño físico y psicológico que sufren los/as veteranos/as, quienes padecen de múltiples condiciones a su regreso de las guerras: síndrome de estrés postraumático, exposición y daño por contaminación con uranio reducido y Daño Traumático Cerebral (Traumatic Brain Injury), entre otras.
Se han tirado 350 millones de libras de uranio en la región del Golfo Pérsico. El uranio, metal pesado, dura 4.5 millones de años. Se aspira, entra por los poros. Su toxicidad provoca sangrado renal, dolores de cabeza y abdominales, cáncer, irritabilidad, deformidad en bebés. Exhortamos a los veteranos a exigir que se les haga la prueba de uranio a su regreso. De no proveérseles en el Hospital de Veteranos, se la deben hacer en un laboratorio privado y exigir que se les atiendan las condiciones médicas que presenten.
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*Foto de archivo de Indymedia
Ver además-
Día del Veterano 2011: El 11 de noviembre conmemoramos el Día del Veterano