31 de agosto de 2012
- zombirise
En principio el gobierno catalogó el proyecto como la vía verde. Esto provoco la oposición de Casa Pueblo y otras organizaciones y ciudadanos. La oposición parecía firme. Centrada en la peligrosidad del proyecto y su in-viabilidad técnica. Así fue que al poco tiempo comenzó a desarrollarse una convergencia interesante.
El problema no es solo la peligrosidad, el daño ambiental, las expropiaciones y el alto costo del proyecto. Es claro que el gobierno nunca ha reconocido públicamente, hasta ahora, lo inviable del mismo, y a derrochado miles y miles de dólares en contratos y publicidad. Lo que constituye un saqueo a las arcas gubernamentales en tiempos de austeridad. Así como un acto de corrupción y crasa irresponsabilidad financiera.
Técnicamente hablando el gasoducto/vía verde es in(via)ble. Eso es evidente. Sin embargo, reducir el asunto de la vía verde a un asunto técnico del gasoducto, le abre aun más las puertas a la idea del gas natural como alternativa hacia las renovables.
Aunque vía verde es el nombre publicitario del proyecto es evidente que se trata de algo mas que un tubo y gas natural solamente. A pesar de que los opositores reconocen que el gas natural no es un combustible renovable, sus expresiones suelen ser ser ambiguas y contradictorias.
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