10 de mayo de 2012
- Carmelo Ruiz Marrero
Puede ser difícil de creer, pero los únicos cultivos de importancia económica oriundos de Norteamérica son el girasol, la cereza azul (blueberry), arándano agrio (cranberry) y la alcachofa (Es cierto que los pueblos originarios del continente cultivaban maíz, papa y frijol, pero éstos venían de Centro y Suramérica). Todos los demás cultivos, como el arroz, el trigo y la soya, fueron importados de otros lares. Sobre esa enorme tarea de importación de materia vegetal, que tomó lugar a lo largo de dos siglos, se fundamenta el progreso industrial de Estados Unidos. No en balde, en el emblema del Departamento de Agricultura de EEUU, fundado en 1862, dice "La agricultura es la base de la manufactura y el comercio". Y dijo una vez Tomás Jefferson que "el mayor servicio que se le puede dar a cualquier país es añadir una planta útil a su cultura."
Uno de los principales colaboradores en la obtención de semillas de la joven nación norteamericana fue su fuerza naval. Entre 1838 y 1842 el barco del comandante Charles Wilkes recorrió el Pacífico con órdenes de conseguir nuevas plantas agrícolas, y para 1848 las naves del escuadrón de las Indias Orientales regularmente recolectaban plantas.
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