SAN JUAN, Puerto Rico, 12 de marzo de 2012 (NCM) – Una mujer abandonada por su marido allá para 1875 y que luchó sola protegiendo los bienes de la casa hasta su fallecimiento en un poblado costero se ha convertido ahora en pieza clave de la lucha por salvar la universidad pública y los derechos democráticos ante los intentos oficialistas por eliminar los focos de resistencia social y política en este país caribeño.
El caso de Doña Carmen Fuentes, fallecida intestada a los 63 años en Luquillo en 1899 y de cuya herencia tomó posesión el Estado en 1903, es el expediente más antiguo de una serie de documentos obtenidos por NCM Noticias que revelan que la acumulación de las llamadas herencias sin herederos en beneficio del tesoro de la Universidad de Puerto Rico se remonta a finales del Siglo XIX y podría incluir mucho más de mil caudales dejados por gente humilde y por magnates.