18 de febrero de 2012
- Jesús Dávila
SAN JUAN, Puerto Rico, 17 de febrero de 2012 (NCM) – Los tribunales, tanto de Puerto Rico como de Estados Unidos, y otros foros de justicia, se presentan inamovibles ante los reclamos de diversos sectores en este país caribeño, donde las encuestas reflejan una creciente desafección a la institucionalidad política y se multiplican los focos de resistencia pero sin que se vea todavía tumulto social alguno en el horizonte.
El golpe de marullos que intenta conmover el peñón del sistema de justicia, sin embargo, no amaina en el ambiente de borrasca que se sigue montando en esta nación isleña y el episodio más reciente es el de un destacado autonomista que ha incoado un recurso para exigir que los tribunales resuelvan de una vez y por todas si Puerto Rico es o no jurídicamente una colonia de los EEUU.
La acción busca paralizar la consulta plebiscitaria convocada para noviembre en la cual el propio partido autonomista pedirá un voto a favor de la cláusula que renovaría el consentimiento a la condición colonial, lo cual libraría a Washington de embarazosas presiones diplomáticas por parte de América Latina. Pero a tono con la tendencia que va prevaleciendo de obviar los datos que no sostengan los discursos políticos, el llamado de la oficialidad autonomista es a que lo que diga el texto de la papeleta no debe importarle a los electores sino que deben ver en su voto un rechazo al gobierno anexionista sin mayores consecuencias.
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