12 de octubre de 2011
- Kevin Luciano
La “Unidad de las Fuerzas Progresistas” es uno de los principios políticos de la Federación Universitaria Pro Independencia (FUPI) y además es uno de los mayores retos para el Movimiento de Liberación Nacional en nuestro País. A medida que se acercan las elecciones, la convergencia en nuestro accionar se distancia. Esto no es más que el reflejo de que, como decía Filiberto Ojeda Ríos, existe una heterogeneidad clasista dentro del independentismo, que a su vez implica una divergencia en nuestras opiniones sobre cuáles deben ser nuestras prioridades tácticas. Por tanto, una reflexión sobre cuales podrían ser, o no deben ser, las prioridades para el Movimiento de Liberación Nacional en Puerto Rico es pertinente.
Para el teórico social Immanuel Wallerstein, durante los últimos 150 años la mayoría de los movimientos progresistas en los países del Tercer Mundo (países eufemísticamente llamados “en vías de desarrollo” por la ideología dominante) han tenido como prioridad tomar el poder del aparato estatal. La mayoría de las organizaciones progresistas en Puerto Rico se han centrado en el objetivo de tomar el poder colonial o en algún momento lo han incluido como objetivo. Sin embargo, para Wallerstein, que este sea el pivote de las actividades de los movimientos resulta en un problema estratégico. El sociólogo explica que la mayoría de los movimientos progresistas que lograron tomar el poder del Estado durante el siglo XX luego chocaron con la realidad de que este aparato está sumamente limitado por estar enmarcado en la dinámica del sistema capitalista mundial.
*Foto de archivo
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