15 de enero de 2004
Por: José Miguel Pérez Otero
Desde hace ya casi medio siglo, para nadie constituye un secreto que la debilidad principal de la lucha por nuestra independencia responde a: (1) El raquitismo que exhiben nuestas filas y (2) La ausencia de una propuesta de cambios creíble, que parta de un análisis actualizado de nuestra realidad y esté conectada a la realidad internacional, como las pioneras del Desarrollo Sostenible y de la Economía Solidaria que se formulan y afinan en el Foro Social Mundial cada año. Si bien es cierto que entre nuestras filas contamos con magníficos profesionales en una gran extensión de campos especializados, esta tarea no la pueden ni deben hacerla ellos aislados.
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