El prestigio de Puerto Rico como centro de investigación oceanográfica quedó comprometido gravemente al haber rechazado fondos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos para salvar el barco RV Chapman, que dilapidado terminó vendido a precio de chatarra a un empresario turístico de Curacao.
La pérdida del famoso barco es un capítulo en el manejo oculto de mucho más de mil millones de dólares en propiedades de la Universidad de Puerto Rico que ha llevado al movimiento estudiantil, en coalición con las organizaciones de profesores, empleados administrativos y de mantenimiento, así como los padres de estudiantes, a incoar un recurso en el tribunal para exigir que se haga público el inventario de bienes muebles e inmuebles.