El informe de la división de inteligencia militar del Ejército Popular Boricua sobre el establecimiento de una base de espionaje en Puerto Rico para vigilar a Cuba y Venezuela –además de perseguir a los independentistas boricuas- se viene a sumar a la presencia de actores sociales, políticos y militares de Estados Unidos y España en la crisis de esta nación isleña.
Los actores estelares incluyen a Gas Natural Fenosa con sus gestiones para comprar gas esquisto en Texas, lo que colateralmente podría allanar el camino para que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU apruebe el controversial gaseoducto que distribuiría en Puerto Rico el gas español, así como el Gobierno de España, que ayudaría a financiar a través del Banco Mundial el cable submarino hasta la República Dominicana para iniciar la interconexión eléctrica del Caribe.
En la otra cara de la presencia española, medio centenar de organizaciones estudiantiles acordaron en Madrid iniciar gestiones de apoyo al prolongado alzamiento de los estudiantes universitarios de Puerto Rico.