12 de diciembre de 2003
Por: Carmelo Ruiz Marrero
Se fue la marina, pero las tierras viequenses siguen siendo objeto de diferendo y desacuerdo. Esta vez no es por el militarismo sino por la dinámica del capitalismo. Ahora que ya no hay bombardeo, la Isla Nena se está perfilando como un verdadero paraíso ante los ojos de extranjeros y puertorriqueños de la Isla Grande que están aprovechando y comprando ahora terrenos y casas y abriendo negocios.
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