Ya habiendo logrado el control del campus durante la madrugada del 7 de diciembre, el segundo día del Paro fluyó con relativa tranquilidad. Aún así los rumores de un posible desalojo por parte de la policía no se hicieron esperar. Y para adobar el rumor, la policía soltó desde su helicóptero cientos de hojas alrededor de las 6:30 de la mañana por todo el campus advirtiendo su inmiscusión en el Paro. Esta vieja táctica militar fue el inicio del actual estado de sitio en el recinto.