Luego del Referéndum Estudiantil en el que un 33% del estudiantado se expresó rotundamente contra la cuota de $800 a imponerse el semestre que viene en el sistema UPR, uno de los próximos pasos a seguir era otra Asamblea General de Estudiantes. En la misma se concretarizaría la nueva fase del plan de lucha contra el alza en la matrícula.
En una movida digna de la autoría del manejador de lucha libre Chicky Starr, la rectora interina canceló el receso académico para la asamblea a sólo horas de la misma. Además, le congeló la cuenta al Consejo General de Estudiantes para que no pudieran pagar por el sonido, y les negó un espacio y sillas para la actividad. Desde la noche antes, estudiantes de los Comités de Acción se dieron a la tarea de recoger dinero en las luces cerca del recinto y por otros medios para sufragar los gastos de manera autogestionada. La pista del Complejo Atlético sería el escenario para el nuevo proceso deliberativo.