2 de noviembre de 2010
- Laura Moscoso Candelas
Camas de siembras que incluyen quimbombó, berenjena, tomate, ajíes picantes, mostaza, malagueta, arúgula, piña, orégano brujo, albahaca y salvia pueblan un terreno, otrora baldío, entre las calles, 11, 12, 13 y Colón de la comunidad Capetillo en Río Piedras. En parte ha sido el curso normal de la naturaleza el responsable de este reverdecimiento urbano. Pero la responsabilidad mayor de este rescate de terreno, que hoy se conoce como el “Huerto de Capetillo”, recae en los vecinos de la comunidad riopedrense.
El proyecto comenzó hace tres años para revitalizar lo que consideran el patio de sus casas. Desarrollaron un plan para eliminar del terreno un vertedero clandestino, un punto de droga y la posibilidad de un mega desarrollo que fuera disonante con sus necesidades.
Poco a poco empezaron a usar el terreno. Los domingos para unas comidas vecinales, y de vez en vez para otras actividades. Les pareció que si ya lo estaban ocupando, la ocupación debía ser total. Para conseguir el terreno tuvieron que dar una batallita pues una iglesia era la favorita para obtener los títulos de propiedad. Aunque la comunidad no se oponía a la construcción de un centro religioso, sí prefería que el proyecto que se gestionara fuera una iniciativa local, y no de agentes externos. Querían desarrollar un proyecto que estuviera enfocado en la comunidad. Que echara raíces en los vecinos, y promoviera valores de creación y producción cooperativa.
Ver más