4 de agosto de 2010
- Pedro Colón Almenas
Han pasado más de 100 días de la explosión y el hundimiento de la plataforma de extracción petrolera Deepwater Horizon que dio origen al derrame de petróleo del Golfo de México, considerada como la peor catástrofe ecológica en la historia de Estados Unidos. La tragedia le segó la vida de 11 obreros y fueron cientos los rescatados, dejando abierto el pozo ubicado a más de 1.5 km de profundidad y a 75 km de la costa de Louisiana.
Mientras el gobierno juega a la diplomacia de la libre empresa y le exige la creación de un mísero fondo de reparaciones de unos 20 millones, la marea negra continúa ocasionando secuelas desastrosas en el medio ambiente natural y humano de los estados costeros. Poniendo al borde de la bancarrota la industria del turismo y limitando otras actividades económicas como la pesca, prohibida ya en gran parte del Golfo de México. Se calcula que más del 40% de las aguas del Golfo están contaminadas. El petróleo ha llegado a la costa poniendo en peligro a ecosistemas costeros, eliminando especies marinas y destruyendo los ciclos de vida de muchas especies. Un delito que demuestra como el sistema capitalista con sus ansias de ganancia no titubea en poner en riesgo el planeta.
Leer más