28 de marzo de 2010
- Elma Beatriz Rosado
Estados Unidos se ha manifestado “consternado” por la forma en que se disolvió la marcha “pacífica” de las “damas” de blanco en Cuba. Estados Unidos nunca se ha pronunciado consternado ante el asesinato -por sus fuerzas del FBI- del líder independentista Filiberto Ojeda Ríos, en Puerto Rico. Estados Unidos nunca se ha pronunciado consternado ante los ataques y bombardeos -de su Marina de Guerra- en nuestra isla de Vieques. Estados Unidos nunca se ha pronunciado consternado ante la persecución política, atropellos y agresiones -de sus agentes policíacos- contra los puertorriqueños. La lista es interminable. En Puerto Rico, nada los consterna.
El sentido de “sensibilidad” del gobierno estadounidense es muy selectivo. Lo señalaba José Enrique Rodó, desde 1900, cuando advertía que, al observar las costumbres políticas de los integrantes de ese pueblo, se identificará “cómo la obsesión del interés utilitario tiende progresivamente a enervar y empequeñecer en los corazones el sentimiento del derecho”.
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